El pasado 16, 17 y 18 de noviembre, participamos en Smart City Expo World Congress 2021 de Barcelona, la feria líder mundial en tecnologías para las Smart Cities.

SIARQ ha sido invitada por tercera vez consecutiva a exponer en el stand de la Generalitat de Cataluña y ha sido mencionada en varios periódicos entre las 6 tecnologías que liderarán las Smart Cities de hoy.

A lo largo de tres intensos días, el equipo de SIARQ ha presentado a más de 400 personas, entre profesionales del sector, instituciones, gobiernos y municipalidades de todo el mundo, la solución Solar Hub Solution, mostrando en tiempo real la monitorización de la calidad del aire y de la contaminación acústica que había en la feria. Con sensores de PM, CO2 y de detección de ruido integrados, hemos podido demostrar la fiabilidad de los datos que Solar Hub es capaz de entregar y que la plataforma Urban Brain es capaz de recoger, enseñando una experiencia del usuario única: poder descargarse de forma automática unos reportes ambientales en menos de 5 segundos.

La organización del congreso aseguró que “la edición de este año es una de las más necesarias desde que empezó el acontecimiento en el 2011. No solo es la del décimo aniversario, sino que llega en un momento en que las ciudades precisan estar más juntas que nunca” apuntó el director, Ugo Valenti. “La pandemia ha cambiado la urgencia de algunas mejoras y ha convertido el despliegue rápido de algunas tecnologías en una prioridad” asegura Valenti.

Siarq ha empezado el despliegue de una red de Solar Hub en toda España, empezando por Barcelona. Tres representantes del equipo de Siarq fueron a Sant Cugat (Barcelona), el pasado 15 de Octubre, a dar soporte a la instalación de Solar Hubs, ubicado en puntos estratégicos del municipio.

Gracias a la innovación tecnológica y a la colaboración de los ingenieros, diseñadores, equipo comercial y ambientóloga, se ha logrado implementar el Solar Hub, un sistema para medir la calidad del aire y los niveles de ruido. Prevenir e impulsar acciones que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos ayuda a poder realizar sus actividades diarias siendo respetuosos con su salud y con la naturaleza. 

La experiencia Solar Hub, los datos como servicio, cuenta con sensores ambientales e iluminación LED de alta eficiencia que se alimentan gracias a la energía fotovoltaica de su infraestructura solar. El panel fotovoltaico en forma de cúpula también ofrece una estética acorde al entorno, con los elementos integrados en el cuerpo de la estructura, que simplifica su mantenimiento. 

Establecer indicadores y compilarlos en sistemas de información nos permite validar datos, tomar decisiones y gestionar la realidad. Como bien dice William Thomson Kelvin, físico y matemático británico (1824–1907): «Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre.» Y es que lo que no se mide, no se puede gestionar. Así de sencillo.

El pasado 22 y 23 de septiembre, participamos en la Expo For Public Space, en Utrecht, Holanda. Esta feria ofrecía un punto en común para profesionales interesados en ciudades inteligentes, sostenibles y preparadas para el futuro.

En este encuentro hemos podido conocer a más de 600 profesionales y proyectos con los que compartíamos inquietudes sobre el espacio público con una mirada sostenible puesta en el futuro. Ha sido un punto de encuentro de diseños y experiencias en ámbitos de deportes, juegos y recreación, iluminación, sostenibilidad, mobiliario urbano, pavimiento, arquitectura y diseño del paisaje, subsuelo, asesoramiento y gestión; todo bajo el criterio “cities smart, sustainable and futureproof”. Utrecht, y en general Holanda, es conocida por ser pionera en sostenibilidad. Amante de las bicicletas y promovedora constante del uso en su país, para la salud de sus ciudadanos, y, a su vez, para minimizar la huella de carbono y descongestionar la ciudad. Holanda es un país con personalidad propia, que apuesta por proyectos de energías renovables, como sería “Zon-op-Zee”. Este proyecto innovador se traduce como “El sol en el mar”, siendo explícitos con su objetivo: obtener energía de paneles solares situados en el mar.

Después de meses trabajando en el Solar Hub, el equipo de Siarq hemos podido explicar y mostrar su experiencia completa. El objetivo es doble, por un lado, dar a conocer el proyecto Solar Hub, bajo el eslogan Data as Service, datos como servicio, a los profesionales de la feria y, por otro, empaparnos e inspirarnos de su conocimiento innovador.  

Para llevar a cabo esta acción, se mostró el funcionamiento de la infraestructura y se explicó como se desarrolla la experiencia completa. La experiencia de Solar Hub está formada por la infraestructura, con puntos de detección y control de datos ambientales y conjuntamente con una plataforma desarrollada por el equipo, llamada Urban Brain. Este ofrece un análisis de datos medioambientales y acústicos y, a su vez, luz solar. Los datos nos hacen conocer la realidad del aire en la zona en la que vivimos y nos permite tomar decisiones para mejorar las características del aire, y, en consecuencia, de la vida. Desde Siarq, entendemos que Solar Hub y Urban Brain, va más allá de su función luminosa y del servicio que ofrece, es una experiencia que mejora la calidad de vida del barrio, de la comunidad y de la ciudad donde se ubica, hablando así de connotaciones de autocuidados, confort y, en definitiva, humanos.

El objetivo principal es promover la conciencia ambiental del aire, aspecto central para un desarrollo de ciudades sostenibles y la cura de la articulación del tejido social y vecinal de los barrios de la ciudad. Para su desarrollo, Solar Hub cuenta con la participación de un equipo de diseñadores, ingenieros y ambientólogos, reconociendo una importante vertiente pedagógica en su determinación y, al mismo tiempo, promoviendo y cumpliendo los objetivos nacionales y estatales alineados con los objetivos del desarrollo sostenible (ODS).

Siarq en Expo for Public Space 2021.
Siarq en Expo for Public Space 2021.

El brote de COVID-19 ha creado una grave preocupación de salud pública en todo el mundo.
Aunque la mayoría de las regiones del mundo se han visto afectadas por el virus, algunas regiones están más afectadas que otras en términos de infecciones y tasas de mortalidad. Las razones exactas de estas variaciones aún no están claras.

Los resultados de la mayoría de los estudios revisados aquí demuestran que la exposición a corto y largo plazo a la contaminación atmosférica, especialmente a las PM2,5 y al dióxido de nitrógeno (NO2), puede contribuir de forma significativa a las mayores tasas de infecciones y mortalidad, y en menor medida también a las PM10. Se ha encontrado una correlación significativa entre la contaminación atmosférica, las infecciones y la mortalidad por COVID-19 en algunos países del mundo. Los datos disponibles indican que la exposición a la contaminación atmosférica puede influir en la transmisión de virus. Además, esta exposición puede aumentar la vulnerabilidad y tener efectos perjudiciales en el pronóstico de los pacientes afectados por las infecciones como el COVID-19.

La hipótesis de que el nuevo coronavirus podría aprovechar las «autopistas» formadas por las partículas atmosféricas es un punto desafiante que, en nuestra opinión, merece más investigaciones experimentales inmediatas y en profundidad. Es de esperar que se tomen rápidamente medidas para aclarar la dinámica implicada en la actual pandemia.

En las primeras semanas de la pandemia mundial de Covid-19, la gente desesperada por recibir buenas noticias recibió un pequeño resquicio de esperanza: el Himalaya volvía a ser visible, abarcando el horizonte del norte de la India por lo que podría ser la primera vez en 30 años.

Mientras las ciudades de todo el mundo se paralizaban en marzo y abril para frenar la rápida propagación del virus, muchos residentes urbanos obtuvieron un respiro de la contaminación atmosférica. Los kenianos informaron de que veían los picos dentados del monte Kenia desde detrás de los rascacielos de Nairobi y los datos de los satélites de la NASA mostraron un descenso de la contaminación en las carreteras que atraviesan el corredor noreste de Estados Unidos.

“Se trata de una cruda confirmación de la contribución de nuestras actividades cotidianas a las fuentes de emisión de los contaminantes atmosféricos que respiramos y de los gases de efecto invernadero que impulsan el calentamiento global», escribieron en mayo el Grupo Asesor Científico de la Coalición por el Clima y el Aire Limpio (CCAC) y los expertos invitados. «La velocidad con la que han descendido las emisiones demuestra la rapidez con la que podemos mejorar nuestro entorno cuando se nos motiva y lo vulnerables que somos al vivir en entornos degradados».

Como ha declarado el Secretario General en funciones de la Alianza Europea de Salud Pública (EPHA): «Puede que el aire se esté despejando en Italia, pero el daño ya se ha producido en la salud humana y en la capacidad de las personas para luchar contra las infecciones. Los gobiernos deberían haber abordado la contaminación atmosférica crónica hace tiempo, pero han dado prioridad a la economía sobre la salud. La ciencia nos dice que epidemias como la del COVID-19 se producirán cada vez con más frecuencia. Por tanto, limpiar las calles es una inversión básica para un futuro más saludable«.

Dos imágenes tomadas por el satélite Sentinel-5 de la NASA muestran la concentración de niveles de nitrógeno sobre China antes y después del cierre de COVID

El aire limpio es un derecho humano. Por desgracia, no es una realidad para una gran parte de la población mundial. En todo el mundo, alrededor de 9 de cada 10 personas están expuestas a la contaminación atmosférica en niveles superiores a las directrices de calidad del aire de la OMS.

Como resultado, unos 7 millones de personas mueren cada año debido a la contaminación del aire ambiental o doméstico. Aunque esta cifra es impresionante, no es más que la punta del iceberg, ya que también existe una enorme carga de enfermedades, hospitalizaciones, reducción de la esperanza de vida y las repercusiones sociales y económicas asociadas a la pérdida de productividad y a los costes de la atención sanitaria.

Aunque el problema de la contaminación atmosférica es cada vez más reconocido y abordado tanto por los gobiernos como por la sociedad civil, la acción es demasiado lenta, especialmente en las regiones más afectadas del mundo. La mayoría de los países sufren niveles insalubres constantes de contaminantes atmosféricos y picos agudos regulares.

Para comunicar el riesgo asociado a la contaminación atmosférica, es necesario disponer de información sobre la percepción del riesgo por parte de la población. El riesgo debe hacerse más visible y detectable a nivel local. Las personas están motivadas para controlar su entorno y su destino, y esta motivación debería reforzarse.

El SIARQ desempeña un papel fundamental en la vigilancia y el control de las emisiones atmosféricas. Proporciona las herramientas clave para visualizar los datos en tiempo real, descargar informes medioambientales e informar a los ciudadanos en todo momento sobre el aire que respiran